Aunque existen miles de especies de hongos, solo unas pocas se cultivan de forma habitual. El champiñón, la seta de ostra, la seta de cardo, la seta de chopo y el shiitake son algunos ejemplos adaptados a sistemas de producción controlada.
El cultivo requiere seleccionar el micelio y proporcionarle un sustrato apropiado, humedad, temperatura, ventilación e higiene. Se trata de una actividad situada entre la agronomía y la biotecnología, con especial relevancia económica y social en Castilla-La Mancha y, particularmente, en la comarca de La Manchuela.