Influencia de las setas en la salud

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La medicina tradicional ha aconsejado su uso terapéutico desde hace milenios. Tienen sustancias que nos protegen de los tumores, la inflamación y el alzhéimer, potenciadoras del sistema inmunitario y reguladoras de la glucemia, entre otras. Las investigaciones científicas las avalan.

Hace unos 90 años, el doctor Fleming descubrió la capacidad antibiótica de los hongos. Hoy sabemos mucho más sobre estos organismos. Entre ellos están las setas, que llevan millones de años sintetizando sustancias químicas para defenderse de bacterias, virus y otros patógenos.

La diferencia entre medicina natural y medicina científica es cada vez más tenue. La medicina natural se basa en experiencias empíricas de curación realizadas por varias generaciones de distintas culturas durante siglos con sustancias provistas por la naturaleza.

Pero en la actualidad existen miles de estudios científicos que avalan esos antecedentes empíricos. Esto es particularmente patente en el caso de las setas medicinales, cuyas propiedades terapéuticas han sido probadas científicamente utilizando las mismas metodologías farmacológicas que rigen para las moléculas sintéticas de los remedios recetados por los médicos.

Historia y uso de la setas Medicinales

  • 1. Antigua Grecia y Roma
  • 2. Oriente y Medicina tradicional China
  • 3. Occidente: Linneo (Sueco) hace mención en su libro Materia Medica de 1749
  • 4. Alexander Fleming 1928. Descubrimiento de la Penicilina

Hasta hace muy poco los hongos gozaban de muy mala prensa en Occidente. En la Edad Media el “cornezuelo del centeno” diezmaba la población europea y en 1850 el “tizón de la patata” causó años de hambrunas en Irlanda y miles de muertes por desnutrición. El “mildiu” es otro hongo famoso que asoló a los viñedos europeos a finales del siglo XIX.

La historia medicinal de los hongos y las setas se remonta a miles de años atrás en Oriente y en América. En la cultura oriental, sobre todo en Japón y en China, desde tiempos remotos se emplean las setas con la finalidad de estimular y fortalecer el sistema inmunológico. También distintos pueblos observaron la capacidad antibiótica de determinados mohos. Una materia en estudio y en constante evolución que llevará a determinar que papel pueden jugar determinados hongos y setas en la medicina preventiva como complementos de una dieta equilibrada.

Pese a que falta mucho aún por investigar, hasta medio millar de hongos contienen sustancias con propiedades terapéuticas, según algunos autores, como el Penicilliumnotatum, uno de los más conocidos, así como otros hongos y setas más próximas (y a la venta en supermercados), como el Lentinula Edodes, anticancerígeno y antibiótico; el Agaricus Bisporus, rico en vitaminas y antidiabético; o el Pleurotus Ostreatus,anticancerígeno revitalizador.

Además es fácil comprar Ganoderma Lucidum, revitalizante, afrodisíaca y estimulante; Hericium Erinaceus, anticancerígeno y que mejora la salud en enfermos de alzhéimer; o Trametes Versicolor, antivírica y anticancerígena bajo diversas fórmulas de presentación comercial.

En la naturaleza son accesibles ejemplares de Amanita caesarea, purgante; Auricularia aurícula judae, analgésica, hemostática y revitalizadora; Cantharellus cibarius,rica en vitaminas A y C, que refuerza la capacidad visual; Lactarius deliciosus, antibiótica e indicadora de la actividad renal; Marasmius oreades, antibiótico; y Langermania gigantea,con propiedades hemostáticas, antivirales y antibióticas, entre muchas otras de interés medicinal.

Podemos encontrar numerosas setas que no son comestibles o incluso que son tóxicas pero que si pueden ser aprovechadas por la industria farmacéutica para tratar distintas enfermedades, dado su contenido en sustancias de interés medicinal. Este sería el caso de las mortales Amanita phalloides y Claviceps purpurea, por poner sólo dos ejemplos, e incluso setas alucinógenas como el Psilocybe semilanceata o la popular Amanita muscaria.

LAS SETAS ESTIMULAN LAS DEFENSAS Y ACTÚAN SOBRE LOS GENES

Algunas de las sustancias que contienen las setas no actúan directamente contra el agente patógeno, sino que estimulan los mecanismos de defensa de nuestro organismo, incluso a nivel epigenético.

Es decir, en algunos casos modulan la expresión de determinados genes, bien sea para inhibir procesos perjudiciales, o para activar determinados genes silenciados que contribuyen a mantener nuestra salud.

Entre las numerosas sustancias que contienen, destacan los compuestos fenólicos y distintos tipos de polisacáridos, lectinas, lentinianos, ergosterol, eritadenina, enzimas fibrinolíticas, diversos triterpenos, adenosina, trehalosa hidratante y muchas otras más. Aparte, hay que subrayar el aporte de ciertos minerales que están prácticamente ausentes en la dieta convencional y que resultan vitales para nuestro metabolismo.

EL PODER DE LA SINERGIA: EFECTOS BENEFICIOSOS MUY AMPLIOS

A diferencia de los agentes sintetizados por la química farmacéutica, los remedios naturales, y en especial las setas medicinales, poseen numerosas y efectivas sinergias curativas en el organismo humano.

Por ejemplo, el popular Sintrom de farmacia se usa como antitrombótico y ese es su único efecto. Pero un extracto de reishi no solo fluidifica la sangre; además, disminuye

la tensión arterial y tiene efectos antiinflamatorios, antidiabéticos, hematopoyéticos (potencia la generación de células sanguíneas) y protectores del hígado, entre otros. Hoy en día se han reconocido unas 1.000 especies con propiedades medicinales, si bien las más famosas y utilizadas universalmente apenas alcanza al medio centenar. De entre estas se han incluido en este libro las más conocidas y estudiadas, teniendo en cuenta también que tanto las setas como sus extractos ecológicos y orgánicos (con sus correspondientes controles sanitarios oficiales) son fáciles de adquirir en tiendas especializadas, herboristerías y farmacias.

Las setas no solo tienen propiedades terapéuticas. Hoy en día se están empleando varias especies de hongos como elementos de bio-remediación para recuperar entornos naturales contaminados por la acción del hombre; para combatir plagas mediante hongos entomo- patógenos que destruyen insectos dañinos para las cosechas, evitando de esa manera, el uso de los peligrosos insecticidas químicos. También se investigan varias setas por su propiedad de transformar celulosas en alcohol o azúcares, lo que permitiría la elaboración de biocombustibles a partir de desechos agrícolas o forestales sin incidir en el ciclo de producción de alimentos.

PROPIEDADES DE LAS SETAS

Las setas y los hongos son muy ricas en carbohidratos y previenen, por ejemplo, el estreñimiento. Son bajas en grasas y, a parte del alto valor proteico, contienen entre un 10% y un 50% de hidratos de carbono no digeribles por las enzimas humanas, pero que pueden ser fermentados parcialmente por las bacterias del colon, lo que les confiere un efecto sobre el aparato digestivo similar al de la fibra.

Estas sustancias tienen un efecto regulador del tránsito intestinal. Además tienen propiedades antioxidantes e hipocolesterolemiantes, por lo que resulta importante empezar a contar con las setas en nuestra dieta, siendo además baratas las que están en la naturaleza y muy asequibles la mayoría de las cultivadas. El contenido en minerales resulta importantísimo para el equilibro de los líquidos del cuerpo humano. Es justo poner de manifiesto la importancia de las setas como productores de sustancias bioactivas, que son empleadas en medicina para retardar o superar enfermedades como el cáncer o el alzhéimer. También son empleados los componentes micológicos para tratar problemas de hipertensión, diabetes, colesterol o para fortalecer el sistema inmunológico. Las setas son alimentos de gran valor nutritivo.

Algunas son un verdadero manjar por su sabor y se podría decir que un gran número de ellas tienen importantes propiedades medicinales, circunstancia que habitualmente la gente desconoce. En muchos casos los principios activos tienen que aislarse en los laboratorios por las industrias farmacéuticas para ser aprovechados por la medicina (también se emplean en veterinaria) y en otros casos los efectos beneficiosos se observan tras el consumo de los ejemplaresde setas frescas, setas deshidratados o concentrados en cápsulas que puedes encontrar en nuestra sección de Mico-Salud.

Los beneficios del consumo de setas son muchos y variados dependiendo del tipo de hongo medicinal, pero ¿Sabes cuáles son los principios activos de las setas medicinales?

Las moléculas más frecuentes, que se encuentran en casi todas las setas medicinales son:

Betaglucanos: Son largas cadenas de polisacáridos, es decir, grandes moléculas formadas por monosacáridos (glucosa) unidas mediante enlaces glucosídicos. Las cadenas de monosacáridos se organizan en una triple hélice de giro dextrógiro y presentan algunas ramificaciones, que a veces llevan también unidas a proteínas. Por lo que se sabe hasta hoy, parece que las propiedades terapéuticas de los betaglucanos están más relacionadas a las ramificaciones laterales que a la cadena principal. Hay varios tipos de betaglucanos, pero los más importantes y estudiados son los denominados betaglucanos 1,3.

Glicoproteínas o Proteoglicanos: son cadenas lineares de proteínas (péptidos) a las que se unen varias cadenas laterales de betaglucanos. Suelen tener una función inmunomoduladora o antitumoral más potente que los betaglucanos. Su acción se vincula al hecho de que estos proteoglicanos provocan un aumento en el número y actividad de los macrófagos, de los neutrófilos, de las células NK y de algunos de los linfocitos T, a la vez que potencian la segregación de citoquinas específicas (actividad citotóxica).

Se ha descubierto que tanto los betaglucanos como los proteoglicanos tienen la propiedad de unirse al receptor de complemento 3 de la membrana de las células del sistema inmunitario y esto les hace ser considerados como antígenos por el sistema inmunitario humano, provocando su respuesta y activándolos. Otra propiedad de los proteoglicanos es que impiden que haya una sobre-reacción del sistema inmunitario regulándolo para impedir una reacción autoinmunitaria.

Una forma de ilustrarlo para que se comprenda mejor es decir que los betaglucanos y proteoglucanos de las setas son grandes moléculas muy similares a las que se encuentran en las membranas de las bacterias y actúan “engañando” al sistema inmunitario haciéndole creer que son tales patógenos, aunque en realidad son inocuas. El sistema inmunitario inicia una respuesta, incrementando la actividad de los macrófagos, células NK y linfocitos T.

La medicina evolucionista mantiene que los betaglucanos forman parte inseparable de la evolución del ser humano y son fundamentales para mantener activado al sistema inmunitario. Los betaglucanos forman parte de las paredes celulares de las plantas, pero debido a la creciente industrialización de los alimentos cada comemos menos células vegetales (fibra). Además, el creciente uso de fertilizantes disminuye el contenido en betaglucanos 1,3 de los cereales. Este déficit en la cantidad de moléculas de betaglucanos que se ingieren con la dieta habitual, afecta nuestro sistema inmunitario, haciendo que sea más débil y poco activo.

Tripertenos

Los Triterpenos, que son moléculas de hidrocarburos típicas de las plantas (aceites esenciales aromáticos), pero también presentes en el tejido animal. Junto con los betaglucanos y proteoglicanos son las moléculas más interesantes y de acción más variada que contienen las setas medicinales: antivirales, hipotensoras, hepato- protectoras, antihistamínicas, anti-agregante plaquetario, anti-colesterolémicas y otras.

Los Esteroles: que son una especie de grasa. Se destaca en especial el ergosterol (provitamina D) de acción antiviral y antitumoral.

Las Lectinas: que son proteínas que se unen de forma esporádica y temporal con los glúcidos. Algunas lectinas de ciertas setas medicinales tienen la propiedad de aglutinar las células tumorales con el resultado de bloquear su proliferación.

LAS SETAS CONTIENEN GRAN CANTIDAD DE ENZIMAS

Las Enzimas: Las setas contienen numerosas enzimas y muchas de ellas tienen importantes actividades para la salud. Podemos distinguir tres tipos de enzimas contenidas en las setas:

  • Las enzimas antioxidantes como la SOD (Super Óxido Dismutasa) y la Lacasa, que actúan neutralizando los radicales libres. Los radicales libres se generan en las células del organismo como resultado tanto de toxinas externas (humos, productos químicos, etc.) como por factores internos (dieta inadecuada, tabaco, alcohol, etc.). La abundancia de radicales libres y la combinación de éstos con toxinas puede provocar anomalías a nivel del ADN celular y ser el origen tanto de enfermedades tumorales como de otras enfermedades degenerativas (Parkinson, Alzheimer, etc.).
  • Las enzimas que limitan la proliferación celular, muy importantes para limitar el crecimiento de los tumores y evitar las metástasis. En este grupo se destacan las Proteasas y la Glucosi-2oxidasa.
  • Las enzimas hepáticas como la Peroxidasa, el Citocromo p450 y Citocromo p450-reductasa tienen una importante acción detoxificante, permitiendo la eliminación de sustancias xenobióticas.

Además de estos tipos de moléculas, las setas medicinales contienen muchas otras sustancias de poder terapéutico que son específicas de cada especie de seta, como por ejemplo: las estatinas, la eritadenina, la ergotioneina, el factor NGF y muchas otras a las que se hará referencia específica en la descripción de los componentes activos de cada seta.

¿Qué es la micoterapia y cómo puede ayudar a tu salud?

La micoterapia se encuadra dentro de los tratamientos de medicina alternativa. Se trata de la terapia a base de hongos, que aprovecha las virtudes de las setas para aumentar las defensas, paliar los efectos secundarios de algunos tratamientos o ayudar a mejorar algunas enfermedades. Aunque el uso terapéutico de los hongos se conoce desde hace siglos, hasta una época reciente no se han realizado estudios que corroboren su eficacia. Te contamos cómo puede ayudar a tu salud la micoterapia.

¿Qué es la Micoterapia?

La micoterapia emplea setas y hongos como tratamiento de muchas y muy variadas enfermedades. Los compuestos bioactivos que encontramos en ellos (beta-glucanos, esteroles, antioxidantes, estatinas o triterpenos) se aplican como complemento a la medicina tradicional. Algunas de las setas más empleadas son el reishi, el shitake o la melena de león. En España, el laboratorio gallego Hifas da Terra se ha convertido en pionero en el uso y la investigación de los hongos y entre sus productos se pueden encontrar fórmulas adecuadas para tratar todo tipo de afecciones.

La micoterapia se puede utilizar en personas mayores y también en niños, y sus fórmulas para aumentar el apetito y las defensas son muy apreciadas.

Micoterapia como coadyuvante en el tratamiento del cáncer

Uno de los usos más conocidos de la micoterapia es el de coadyuvante en el tratamiento del cáncer. Si bien desde la Asociación de Oncología Integrativa se alerta de que la micoterapia no cura el cáncer y no puede utilizarse por sí misma como una alternativa a otros tratamientos como la quimioterapia, se destacan las propiedades de las setas para ayudar a nuestra salud por sus propiedades antivirales, antioxidantes, antibacterianas o antidiabéticas, además de antitumorales.

Parece que ciertos extractos de hongos son capaces de estimular las células del sistema inmunitario, lo que hace disminuir la actividad de ciertos tipos de tumores. Además de suponer una fantástica ayuda para paliar los efectos secundarios de los tratamientos más agresivos a base de quimioterapia, las setas podrían ayudar a mejorar el apetito y la debilidad de los pacientes.

El aumento de la respuesta inmunológica asociado a los tratamientos con micoterapia resulta también muy interesante. No olvides consultar con tu médico especialista y recordar que se trata de un tratamiento adicional al tradicional, que en ningún caso ha de sustituirlo.

LAS 10 SETAS CON EFECTOS PROBADOS MÁS FÁCILES DE UTILIZAR

Hay unas 250.000 especies de setas (sin contar mohos y levaduras), pero solo unas mil han sido estudiadas por sus propiedades terapéuticas y apenas un centenar han sido avaladas por métodos experimentales científicos. De todas ellas, hemos elegido las que cuentan con más estudios científicos y que son fáciles de encontrar en los herbolarios.

REISHI: EL HONGO DE LA LONGEVIDAD

Aunque no es comestible, los extractos de Ganoderma Lucidum han demostrado muchas propiedades terapéuticas, entre las que sobresalen sus acciones contra el envejecimiento, derivadas de sus efectos potenciadores del sistema inmunitario y de la estimulación de la producción de sangre nueva.

Una revisión Cochrane una importante base de datos de estudios basados en la evidencia, de 2016 afirma que el reishi puede ser administrado junto al tratamiento convencional del cáncer debido a su potencial para estimular la respuesta inmunitaria frente a la enfermedad.

MAITAKE: MOLÉCULAS CON ACCIÓN ANTITUMORAL

La Grifola Frondosa se utiliza en Japón como terapia complementaria a los tratamientos convencionales del cáncer por su contenido en moléculas antitumorales. Los efectos antiinflamatorios y analgésicos también son significativos.

El doctor Hirohaki Nanba lleva estudiando los efectos antitumorales de la fracción D (fármaco obtenido de los betaglucanos del maitake) desde 1987. En 2003 presentó un trabajo definitivo que prueba su eficacia para inhibir las metástasis.

SHIITAKE: PROPIEDADES ANTIVIRALES Y ANTIBIÓTICAS

Su nombre científico es Lentinula Edodes y se trata de una sabrosa seta con notables propiedades antivirales y antibióticas, a la que se agrega su capacidad para combatir el exceso de colesterol y de triglicéridos en la sangre. Posee, además, acciones estimuladoras de la libido y de la fertilidad.

Según estudios realizados en Japón, su principal polisacárido, el lentinano, estimula los macrófagos, los linfocitos T y la síntesis de inmunoglobulinas que inhiben el crecimiento tumoral.

MELENA DE LEÓN: REGENERA LAS NEURONAS

Hericium Erinaceus contiene sustancias que estimulan la generación del factor de crecimiento neuronal (NGF), con efectos frente al alzhéimer y el parkinson, así como la depresión y la ansiedad.

El equipo del doctor Chia-Wei Phan comprobó en 2015, mediante ensayos in vitro, los efectos potenciadores de la síntesis de factor de crecimiento nervioso de los extractos de melena de león.

CHAMPIÑÓN DEL SOL: REGULA LA RESPUESTA INMUNITARIA

Es una delicia gastronómica y, además, el Agaricus Subrufescens Peck muestra propiedades reguladoras del sistema inmunitario, que permiten combatir con eficacia enfermedades autoinmunes y alergias.

Los investigadores L.K. Ellersten y G. Heitland, del Hospital Universitario de Oslo, comunicaron en 2008 que el extracto de la seta restituye el necesario equilibrio entre linfocitos Th1 y Th2 y puede utilizarse tanto en la prevención como en el tratamiento de las alergias.

SETA-ORUGA: EL SECRETO DE LA VITALIDAD

La Cordyceps Sinensis es poco conocida, pero debería serlo más por su capacidad para incrementar la vitalidad, la libido y la fertilidad. También resulta una protectora renal y estimuladora de la capacidad respiratoria.

La suma de acciones beneficiosas de esta seta se considera eficaz para retrasar el envejecimiento. Varios expertos internacionales comprobaron en 2011 que alargaba la vida de los animales de laboratorio una media del 16%.

COLA DE PAVO: AYUDA CONTRA EL CÁNCER

Otra seta de larga tradición oriental que se usa en forma de suplemento como adyuvante de tratamientos contra el cáncer es la Coriolus versicolor, tanto por la acción de su contenido en moléculas antitumorales como por su poder de estimular la actividad del sistema inmunitario.

En 2013, los doctores T.C. Hsieh y J.M. Wu evidenciaron que la seta era capaz de favorecer el suicidio de las células tumorales. En 2003, el doctor R. W. Tsang ya había comprobado con pacientes de cáncer de pulmón que producía mejoras y ralentización de la enfermedad.

ENOKITAKE: ESTABILIZA EL SISTEMA INMUNITARIO

De nombre científico Flammulina Velutipes, se trata de una preciada seta invernal que, además de poseer un delicado sabor y textura, contiene varios principios activos antivirales y antibióticos, al tiempo que regula de manera eficaz el sistema inmunitario. Esto la hace efectiva frente a enfermedades y alergias provocadas por un sistema inmunitario exacerbado o debilitado. El equipo encabezado por el doctor D. C. Tang, de la Universidad Monash en Malasia, expuso, en un extenso artículo publicado en 2016, los efectos antitumorales, antiinfamatorios, antienvejecimiento y antihipertensivos.

POLYPORUS: PREVIENE LAS INFECCIONES URINARIAS

La Polyporus Umbellatus es una seta sin utilidad gastronómica (es amarga), pero en forma de suplemento combina una acción bactericida con propiedades diuréticas, por lo que resulta eficaz en infecciones urinarias. Pero también destaca por sus efectos antitumorales y antimetastáticos, entre otros.

En 2009, el doctor Y. Y. Zhao y sus colaboradores identificaron una nueva molécula, el ergone, como el compuesto diurético más activo de la Polyporus. Estudios posteriores descubrieron además que poseía carácter antitumoral.

SETA OSTRA: COMBATE EL COLESTEROL

De sabrosa carne blanca, la Pleurotus Ostreatus destaca por su alto contenido en lovastatina, el compuesto natural que sirvió de modelo para la creación de las estatinas sintéticas utilizadas para combatir el colesterol. Por si fuera poco, su extracto también contiene potentes antioxidantes y protectores hepáticos.

Los ensayos clínicos publicados en 2011 de la doctora Inga Schneider y sus colegas de la Universidad de Hannover mostraron que tomando una sopa al día con la seta desecada se obtenía un significativo descenso del colesterol total y de los triglicéridos en sangre.

Las setas no dejan de sorprendernos y además de hacernos disfrutar saliendo al monte a buscarlas, nos ayudan a mejorar nuestro organismo.

- José de Pedro Medrano

 

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