Mycena pura: identificación, hábitat y toxicidad
Datos clave
- Comestibilidad Tóxica o mortal
- Toxicidad Media o moderada
- Temporada Otoño e inicios de invierno; ocasionalmente primavera en climas...
- Hábitat Saprófita en hojarasca, ramillas y restos de madera en bosques de frondosas y coníferas...
Descripción
Características principales
Mycena pura es una especie pequeña a mediana del género Mycena (Mycenaceae, Agaricales) conocida por sus tonos violáceos o liliáceos, su olor característico (a menudo descrito como rábano, harinoso o ligeramente perfumado según ejemplares) y su crecimiento sobre hojarasca y restos vegetales en bosques. Tradicionalmente se citó como comestible en algunas obras antiguas, pero actualmente se considera no apta para consumo por la presencia de compuestos tóxicos y la posibilidad de confusión con otras micenas.
Hábitat y temporada
Es saprófita de hojarasca, ramillas y restos de madera, frecuente en bosques de frondosas y coníferas, setos y parques con acumulación de hojas. Fructifica sobre todo en otoño y a inicios de invierno, pudiendo aparecer en primavera en climas húmedos.
Cómo encontrarla
- Buscar en suelos con hojarasca húmeda, claros sombríos y bordes de senderos forestales.
- Localizar grupos dispersos de sombrerillos lila o violáceos entre hojas.
- Comprobar la fragilidad del pie y el olor al frotar suavemente las láminas o la carne.
Precauciones y recolección
No se recomienda recolectar para consumo. Algunas poblaciones de Mycena pura pueden contener muscarina u otros compuestos irritantes, y además hay riesgo de confusión con micenas tóxicas. Si se recolecta con fines de estudio, manipular con cuidado, separar de setas comestibles y anotar color real (cambia con la humedad), olor, y reacción de la base del pie.
Curiosidades y notas históricas
La variabilidad cromática de Mycena pura ha generado numerosas formas descritas (desde tonos muy lilas hasta casi blanquecinos). En guías antiguas se mencionó su posible comestibilidad, pero la evidencia moderna y la prudencia micológica han llevado a clasificarla como no comestible por toxicidad potencial y confusiones.
Uso en la cocina
No tiene uso culinario recomendado. Aunque su aspecto puede resultar atractivo, el consumo no es aconsejable por el riesgo de intoxicación y por la dificultad de separar con seguridad especies similares del género Mycena.